La verdad de por qué Palma cada vez está más sucia en 28,07,2017

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“Emaya no ensucia, Emaya limpia”.  Así empiezan las declaraciones de Jesús González Gallego, peón especialista de recogida de residuos en Emaya y Presidente del comité de empresa, en una entrevista concedida a Crónica Balear. Unas declaraciones que pretenden defenderse del aluvión de críticas que está cayendo sobre los trabajadores de esta empresa desde hace varios meses.

La realidad es que los operarios de Emaya han “recibido por todos los lados”, y están cansados. Agotados de no poder realizar bien su trabajo y de que se les culpe a ellos.

“Yo estoy contento con mi trabajo pero, seamos sinceros: para nadie es agradable trabajar recogiendo basura, pero si encima no dejamos de recibir críticas, se convierte en algo muy frustrante… A nosotros también nos gustaría tener los medios para dejar las calles impolutas, pero no damos a basto” asegura Jesús con entereza y serenidad.

Desde hace varios meses, no han parado de llegar a la redacción de este periódico multitud de quejas de vecinos de diferentes zonas de Palma que quieren publicar su enfado, y con razón, por la grandísima cantidad de basura que se concentra alrededor de los contenedores de sus barrios cada día. La zona de Pedro Garau es un buen ejemplo de ello, un barrio con una gran cantidad de habitantes y cuyos contenedores y calles se encuentran realmente abarrotados de basura; cualquiera que de un paseo por ahí puede apreciar, sin dificultad, el mal olor provocado por las bolsas de residuos expuestas al sol durante todo el día. Los habitantes de este barrio se sienten, literalmente, abandonados por los servicios de limpieza.

“Emaya pasa a recoger la basura entre dos y tres veces al día, pero a los dos minutos de vaciar los pocos contenedores rotos que tenemos en la calle Luca de Tena, ya vuelven a estar a rebosar otra vez. Necesitamos que Emaya pase más veces y que instalen más puntos de recogida” aseguran los residentes de esta zona, desesperados por la falta de higiene y la situación “inhumana” contra la que luchan a diario desde hace casi un año a través de reuniones con el Ayuntamiento. Pero nada, aseguran que “no hay manera de que nos hagan caso”.

Como bien sabemos todos, Emaya es una empresa contratada por el Ayuntamiento que se encarga de la limpieza de Palma, de la recogida de residuos orgánicos y de reciclaje. Jesús, coloquialmente conocido como Sito, nos ha concedido una entrevista en la que nos ha explicado de una forma clara y concisa lo que está ocurriendo dentro de Emaya y que nadie se ha parado a pensar.

Nos ha explicado que esta empresa de limpieza se rige por dos presupuestos generales del Estado y por el presupuesto anual del Ayuntamiento.

A raíz de la crisis económica española, estos presupuestos han disminuido en millones de euros. “Actualmente hay menos efectivos en la calle trabajando y disponemos de menos maquinaria” ha señalado. Reconoce que el Ayuntamiento de Palma, a través de Emaya, no llega a recoger las basuras en la medida que se debería, no porque Emaya no quiera sino porque no se les proporcionan los medios necesarios para llevar a cabo una recogida de basuras y una limpieza en buenas condiciones.

Además, Jesús asegura que esta empresa de limpieza tiene “otra partida en contra” que es el “brutal aumento de población en Palma en verano”.

“Muchos efectivos van destinados al centro de Palma y a las zonas turísticas, por eso quedan afectadas el resto de zonas, porque no damos a basto” ha explicado.

Jesús reconoce sin pelos en la lengua que en Emaya “se está haciendo una mala gestión de los recursos como consecuencia de la disminución del presupuesto que se les concede para trabajar”.

Y no es para menos, porque, según nos ha explicado, de los 800 trabajadores fijos que tenía la empresa en el año 2010, aproximadamente, ahora tienen fijos en plantilla 570 trabajadores. “Pensad que ahora mismo en Palma estamos realizando el mismo trabajo que realizábamos en 2010 pero con menos trabajadores y con más población, porque no os olvidéis de que cada año la población aumenta” ha expuesto.

Por si no fuera poco, los trabajadores de Emaya llevan ocho años con el sueldo congelado. Jesús ha puntualizado que en el año 2016 se aumentó un 1% sus salarios.

“La gente suele olvidarse de que los operarios de Emaya también somos ciudadanos y vivimos en vuestros barrios, por lo que esta problemática también la sufrimos nosotros” ha señalado con un rostro que emana seguridad y paciencia.

Además de admitir la falta de gestión de la empresa en la que trabaja, Sito explica que hay un factor “muy importante” que también está agravando toda esta situación: “hay muchos ciudadanos incívicos que hacen una muy mala gestión de sus residuos y que deterioran la imagen del contenedor. Hay muchas personas que no recogen las cacas de sus perros y hay una gran cantidad de gente que deja los muebles para tirar fuera del horario que tenemos establecido”. En cualquier caso, está claro que esto es un trabajo de todos.

Emaya tiene entre 7 y 10 controladores medioambientales para toda Palma que se encargan de hacer efectivo el cumplimiento de las ordenanzas municipales y de multar a la gente que no cumple con la normativa. “Con esa cantidad de controladores es imposible llegar a toda Palma. Nuestra ciudad requiere un trabajo pedagógico en el reciclaje y en cumplimiento de las ordenanzas municipales. Es necesario educar a la gente para que no ensucie. Palma es de los ciudadanos y tenemos que cuidarla” ha explicado.

Jesús ha señalado que la Comunidad Económica Europea dice que en el 2020 Palma debería reciclar un 20% de plástico y cartón, pero que en la actualidad estamos reciclando entre el 6% y el 8% de nuestros residuos, “y esto no es culpa ni de Emaya ni del Ayuntamiento”.

SOLUCIONES

“A los operarios de Emaya nos encantaría trabajar en condiciones para dar el servicio que el ciudadano se merece, para ello necesitamos urgentemente un aumento de plantilla fija de 200 operarios; ésto provocaría el aumento de ciclos de limpieza y de ciclos de recogida en todas las calles de Palma” asegura Jesús.

“Para este aumento de plantilla y de vehículos, se necesita un incremento del presupuesto municipal por parte del Ayuntamiento, gobierne quien gobierne, porque si esta situación económica no cambia a mejor el problema siempre va a ser el mismo: falta de efectivos, personal y herramientas” ha explicado con contundencia.

Sostiene que es evidente que hay que aumentar los ciclos de recogida de muchos contenedores, pero que con una reducción de casi el 30% de su presupuesto es imposible.

Destaca la importancia de que los proyectos que se lleven a cabo en Emaya no cambien con cada cambio de Gobierno, porque “en cuatro años no da tiempo de finalizar proyectos políticos de este calibre”. Necesitan que todos los planes y propuestas de la empresa tengan “una proyección de más de diez años vista”. Para ello, Jesús reclama la implicación de todos los partidos políticos “y que no se esté cambiando todo cada cuatro años”.

Ha recordado que si algún ciudadano de Palma  necesita la intervención de Emaya, pueden recurrir al teléfono 900724000 o al número del Ayuntamiento: el 010.

https://www.cronicabalear.es/2017/07/la-verdad-de-por-que-palma-cada-vez-esta-mas-sucia/

 

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