Unos jardines en Quarentena 14-4-2015

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El punto de unión entre el passeig Marítim y El Terreno sigue en estado de S.O.S. Los vecinos quieren luz, un bar abierto y arreglos
14.04.2015
En la zona de juegos infantiles, las raíces de los árboles pueden ser un peligro.
Lourdes Durán
“Por El Terreno solo queda llorar”. La frase sentencia del concejal Jesús Valls la tienen grabada al fuego los residentes de este barrio. La repite Xavier Abraham, presidente de la Asociación de Vecinos, quien no ceja en su empeño de dignificar una zona de Palma que es un puro contraste. Como lo es la llave que abre El Terreno al Passeig Marítim, los jardines de sa Quarentena, el paso verde en estado de emergencia, situados en la plaza Mediterráneo.
“Es un lugar fantástico y está abandonado por Cort. Los vecinos protestamos y protestamos pero ni caso. La conexión desde el mar hacia el barrio está sin señalizar. No hay luz, aunque parece que ahora lo van a arreglar”, se lamenta Abraham. “No creo que se requiera tanto trabajo”, sospecha. Sin embargo, hay una serie de puntos negros que reclaman mano de médico.
Los jardines de sa Quarentena datan como tal de 1965, con una reforma arquitectónica de Vicente Bayo y Alejandro Villalba. El nombre mira hacia atrás. En esta zona, cercana al puerto y alejada de la ciudad parece ser que hubo un lazareto que se hacía cargo de los marineros a los que sometían a un período de reclusión de cuarenta días para evitar el posible contagio de epidemias a la sociedad.
Los jardines ocupan parte de una finca llamada sa Quarentena desde 1656, al lado de sa Pedrera. Una de las primeras casas que se recuerdan fue la del naturalista Cristóbal Vilella que después pasaría a la familia Dezcallar. En el portal se ven los escudos con las armas reales y el topónimo de la calle. Son los únicos vestigios que quedan.
A oscuras y sin bar
Desde finales de 2013, los jardines están a oscuras puesto que las cuatro farolas que había se quitaron por motivos de seguridad ya que estaban muy deterioradas y podían provocar algún incidente, señalaron en su momento desde el Ayuntamiento. Hoy los escasos paseantes que circulan cuando avanza la noche siguen a ciegas.
Una vecina con años de residencia en El Terreno se duele del mal aspecto de “unos jardines que atravieso a diario”. Según ella, “podrían estar más limpios”.
Entre el arbolado destaca un áejemplar que parece haber inspirado a Miró. Se trata del árbol borracho, llamado así porque chupa agua y la almacena. Procede de Sudamérica. La vecina cuenta que lo supo porque una sobrina bióloga les informó.
Dos años y ya no hay quien se vaya a refrescar con una caña. El bar sigue cerrado porque Cort no ha convocado concurso desde que su anterior adjudicatario, Toni, lo dejó por jubilación. Los vecinos trinan. “Era un punto de encuentro para todos”, se quejan.
Las madres aprovechaban que estaba al lado de la zona de juegos infantiles y se tomaban un refrigerio mientras echaban lengua sin perder de vista a sus hijos.
Al otro lado, un panel cerámico de Lluís Castaldo que colocó en 1970 está pidiendo a gritos su restauración. Lleva años con desconchones que no han sido reparados, al contrario, han sido usados como hoja de cuaderno donde hacer burotachos.
Los jardines de sa Quarentena es un lugar al margen de muchos, no los conocen, porque a Gomila, al Terreno apenas se acercan los que no viven en el barrio.
Pero existen quijotes o personas raras que están a gusto en lugares en aparente declive, lo que no significa que no alcen su voz pidiendo, reclamando, dignidad para uno de los barrios con más enjundia de Palma. Sus habitantes, y también los que lo fueron, soportan el lamentable estado de dejadez ante el que las instituciones hacen la vista gorda. Ahora hay cierta esperanza porque se ha abierto una oficina en la que poder ir a protestar, solo que de pequeños gestos no viven ni El Terreno ni ninguna ciudad que quiera aspirar a ser patrimonio de la Humanidad. O nos volvemos humildes, o dejamos de retar al ilusionismo. Nos puede salir el tiro por la culata.
Canta el agua en la fuente que levantó la arquitecta Gabriela Kacelnik. No muy lejos, unos niños juegan sin mirar el enorme crucero que arrriba a puerto a hacer su jueves.

Unos jardines en Quarentena – Diario de Mallorca http://suscriptor.diariodemallorca.es/palma/2015/04/14/jardines-quarentena/1014466.html#WvF3oxG9mZxgaKHT

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3 comentarios en “Unos jardines en Quarentena 14-4-2015”

  1. SI AHORA QUE VIENEN ELECCIONES MUNICIPALES NADIE SE MOJA YA ME CONTAREIS. NO SE TRATA DE PROMESAS, PORQUE ESTAS UNA VEZ SENTADOS EN EL ESCAÑO YA NO SE ACUERDAN DE NADA DE LO PROMETIDO. ES EL MOMENTO QUE SE COMPROMETAN SERIAMENTE DE UNA VEZ POR TODAS Y SI NO CUMPLEN TODOS LOS VECINOS Y EXVECINOS A LA CALLE, QUE ESO NO LES GUSTA. SALUDOS TERRENEROS

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